El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha puesto en marcha un nuevo Grupo de Trabajo específico para el vehículo pesado, consolidando así los compromisos adoptados en el marco del Plan España Auto 2030 para acelerar la transición hacia la movilidad de cero emisiones. Este órgano especializado, coordinado directamente por el Ministerio junto con la participación de otros departamentos ministeriales competentes, nace con el objetivo primordial de analizar las demandas del sector industrial y de los operadores de transporte por carretera para diseñar medidas efectivas que impulsen la competitividad de la industria nacional. Entre sus principales cometidos destaca la elaboración de una propuesta de Plan integral que aborde de manera transversal los retos tecnológicos y operativos a los que se enfrenta el transporte pesado en su proceso de descarbonización.
Las líneas de trabajo prioritarias se estructuran en torno a tres pilares fundamentales: el establecimiento de incentivos económicos y fiscales para la adquisición de vehículos de cero y bajas emisiones, el despliegue coordinado de una infraestructura de recarga y repostaje adaptada a las necesidades logísticas, y el apoyo directo a la industria fabricante nacional. Para ello, se están evaluando mecanismos que faciliten la renovación de flotas tanto privadas como públicas, así como el fomento de corredores verdes y el desarrollo tecnológico del vehículo pesado autónomo y conectado.
Con esta actuación, el Ministerio reafirma su firme apuesta por un modelo de transporte sostenible y eficiente, estableciendo un espacio de diálogo permanente y gobernanza compartida con todos los agentes implicados para garantizar una transición justa, competitiva y alineada con los objetivos climáticos europeos.
Desde AETRAM se insiste en que la transición ecológica del sector debe ser viable técnica y económicamente para las empresas de transporte discrecional, turístico, escolar y de trabajadores, planteandose al respecto varias lineas de mejora del Plan como puedan ser en primer lugar, subvenciones específicas para la adquisición de vehículos Euro VI, con importes diferenciados según tipología, tecnología y vinculación o no a planes de achatarramiento, como vía inmediata y eficaz para retirar de la circulación los autocares anteriores a esta normativa. En segundo lugar, la inclusión del retrofit como medida elegible dentro del Plan, permitiendo modernizar vehículos ya existentes para mejorar su eficiencia, reducir emisiones y prolongar su vida útil sin necesidad de renovación completa de la flota. En tercer lugar, el impulso de alternativas como el HVO como elementos de reducción de emisiones contaminantes, junto con la revisión del etiquetado y los distintivos ambientales que regulan el acceso a las Zonas de Bajas Emisiones. Y, por último, el desarrollo de beneficios fiscales asociados a la transición energética del transporte, que faciliten y aceleren la renovación de flotas por parte de las empresas.

