Varias comunidades autónomas han modificado en los últimos años el tratamiento fiscal del transporte escolar, dejando de aplicar el IVA a las facturas que las administraciones abonan a las empresas operadoras. El cambio responde a la doctrina establecida por la Dirección General de Tributos (DGT), que en distintas consultas vinculantes ha concluido que este servicio, cuando es obligatorio, gratuito para el alumnado y financiado por fondos públicos, no constituye una operación sujeta al Impuesto sobre el Valor Añadido.
Andalucía fue la primera comunidad en aplicar este cambio. La Agencia Pública Andaluza de Educación adaptó su sistema de facturación electrónica en mayo de 2023, tras una consulta vinculante en la que la DGT determinó que las cantidades abonadas por el transporte escolar gratuito no debían considerarse contraprestación sujeta a IVA. Desde entonces, las facturas de los proveedores del servicio en Andalucía se emiten sin repercutir el impuesto.
Con posterioridad, Cataluña y Castilla-La Mancha han adoptado el mismo criterio, en ambos casos tras solicitar sus propios informes a la DGT. En el caso catalán, la consulta remitida al Departamento de Economía y Finanzas de la Generalitat concluyó que las aportaciones públicas para este servicio no tienen la consideración de subvención vinculada al precio ni de contraprestación sujeta a IVA. En Castilla-La Mancha, un informe emitido en febrero de 2026 a petición de la Consejería de Educación, Cultura y Deportes llegó a una conclusión equivalente, confirmando que el transporte escolar por carretera a centros públicos es una actividad no sujeta al impuesto conforme al artículo 78.Dos.3º de la Ley del IVA.
Esta medida se traduce en ventajas operativas y de menor carga burocrática para las empresas, como la simplificación administrativa al eliminar la presentación de modelos de IVA, una mejora del flujo de caja al no tener que adelantar el impuesto cuando los clientes se retrasan, precios finales aparentemente más bajos para el usuario y una reducción del riesgo de inspecciones fiscales, además de facilitar la contratación pública al simplificar la gestión presupuestaria para la administración.

